
La poesía es ritmo. Palabra. Palabra. Palabrita. Paaaaalabra. Palabra. Pa-la-bra. Palabrota. Palaaaaabra. Palabra. Muchas. Las suficientes o las necesarias. Lo descubrí a los 11 años y desde entonces he juntado miles. Pero algo faltaba: música.
Hace unos 25 años escribí un poema. Estuvo guardado hasta que, hace poco, lo traduje al inglés y se lo pasé a Colby, un músico canadiense que le puso puso el flow. Una pista musical prestada hizo el resto.
Hoy les presento “How to Fly Without Being Touched”, una primera aventura en el hip hop.
La poesía es ritmo. La poesía es flow.
Como siempre digo, escuchar es gratis. Compartir, también.
HOW TO FLY WITHOUT BEING TOUCHED
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